Qué es?

La Técnica Alexander es un proceso de reeducación de la manera en que nos ‘usamos’ a nosotros mismos como unidad psicofísica. Como un todo, en todo lo que hacemos.

No es una invitación a aprender a pararnos o movernos correctamente, como si fuese necesario mejorar o corregir algo. Es en cambio una invitación a despejar el camino, a dejar de hacer lo innecesario y permitir lo que ya es.

Este proceso implica una profunda confianza; confiar en que “Lo bueno sucede por sí mismo si tan solo no lo interferimos.” F.M. Alexander

Solemos hacer de más, en todo lo que hacemos. Y nos hemos acostumbrado, por eso es que no notamos muchos de estos hábitos que nos tensan, rigidizan y escinden.

Este hacer de más es como un sutil esfuerzo por querer fijar, definir, lo que está en constante movimiento homeostatico y transformación.

Ese esfuerzo se traduce en el cuerpo como tensión y restricción del movimiento.

Llevar la cabeza, lo más pesado de nuestro cuerpo, encima de la columna, sobre la base de nuestros dos pies y a una distancia considerable del suelo es todo un acto de equilibrismo!

Desde el punto de vista de la Técnica Alexander no tenemos una buena o mala postura, sino que logramos, o no, hacer equilibrio con la cabeza sobre el resto del cuerpo.

Si este maravilloso y singular acto humano no sucede en equilibrio será entonces a costa de libertad de movimiento; causando un estado de fijación y tensión muscular innecesarios, y con el tiempo dañinos.

La Técnica Alexander nos propone esencialmente parar, hacer  menos. No fuimos educados para parar, para hacer menos. Todo lo contrario, fuimos alentados a anticiparnos, a hacerlo ‘bien’ y si es rápido mejor.

¿Es posible habitar la brecha entre estímulo y reacción?

Ese tiempo-espacio donde podemos elegir, al menos, lo que no queremos hacer.

El potente presente, eternamente en movimiento donde aún todo es posible. Donde podemos elegir.

El hacer innecesario obstruye y dispersa el flujo de energía. Queremos recolectar la energía dispersa y traerla al presente. Usar la energía para ver, y usar el ver para soltar lo innecesario.

 “Realmente no importa cuántas metas alcances si en el camino dejaste la integridad de tu ser para lograrlo” FM Alexander