Para quién es?

La Técnica Alexander es  para todo aquel que quiera contactar con su vitalidad y bienestar, sea cual fuera su situación de vida y actividad.

 

Hay quienes recurren a la Técnica Alexander por un interés en la manera que se usan a si mismos durante alguna actividad específica. Como músicos, bailarines, deportistas, actores, oradores etc, deseando hacer el uso más eficaz de sus mecanismos psicofísicos durante su performance.

Otros se acercan a raíz de alguna dolencia o malestar sospechando que puede deberse a usarse a si mismos con excesiva tensión durante sus actividades. Por ejemplo dolores de espalda, de cabeza, cervicales, ciática, lumbalgia, tendinitis,  hernias de disco, etc.

Tendemos a separar lo físico y lo mental en nuestras vidas, los nombramos por separado, los pensamos separado, creemos vivirlos por separado.

Sin embargo esto es solo una ilusión. Ni cuerpo, ni mente, ni ninguno de los aspectos que podamos nombrar como 'nosotros mismos' son separables en ninguna de nuestras experiencias.

Este método implica un proceso de aprendizaje, y como tal requiere de la participación consciente de quien desee ponerla en práctica.

Los efectos colaterales de esta reeducación resultan terapéuticos porque aliviana, descomprime y ofrece alternativas a aquellas acciones automaticas que abonan nuestras dolencias cotidianas.

“La Técnica Alexander se asienta en el campo de la educación para la salud. Es un método educativo, un proceso que conlleva al mismo tiempo una reeducación física y mental y cuyo objetivo final es la enseñanza de una técnica practica sobre cómo ayudarse a sí mismo. Aprender la Técnica Alexander implica aprender a percibir mejor nuestro cuerpo y usarlo con más eficacia y soltura.” Walter  Carrington